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domingo, 14 de diciembre de 2014

Hablando de Navidad...

Rembrandt 

Hace algunos días tuve un desayuno navideño de quienes conformamos el Programa de Asesoría Pedagógica  Estudiantil de la universidad. Me solicitaron elaborar el discurso para mis compañeros y surgió inmediatamente la interrogante: ¿cómo dirigir un discurso navideño en la medida que no me considero perteneciente a la tradición religiosa que lo profesa? 

Con el pasar de los años y algunas experiencias en el campo de la espiritualidad, vivencias que se solidifican en el reconocimiento central de la dignidad humana, se me hizo particular distinguir que la tradición está ligada al amor, entendida a partir del respeto y compromiso por la humanidad. Para esto no existe religión. Les comparto a continuación lo que escribí:

El amor es la meta última y más alta a la que puede aspirar el ser humano
Viktor Frankl, sobreviviente de los campos de concentración nazi.

Es sin duda hoy, a vísperas de las fiestas navideñas y de fin de año, una época de recogimiento humano, de detenernos un poco de nuestras actividades cotidianas para discernir ¿qué he hecho, qué hago y qué he de hacer por mis amigos, familiares, personas que caminan día a día junto a nosotros? Esta era una de las interrogantes del santo jesuita Alberto Hurtado, quien desde el cristianismo y su pleno convencimiento del amor humano, logró transformar realidades sociales a través de su gran obra, El Hogar de Cristo. Este ejemplo lo tenemos en nombres como  Monseñor Leonidas Proaño, Madre Teresa, Martin Luther King, quienes convencidos de la dignidad humana, el amor universal y la solidaridad, llevaron sus ideas a la transformación de la realidad.
Parecería que nuestro trabajo, desde una banca, desde un salón de clases, incluso, desde nuestro cansancio físico, no tendría incidencia en comparación a estos grandes hombres y mujeres que ahora he rememorado. Pero no serían quienes son en la memoria colectiva, si no hubiesen estado convencidos que una palabra, un gesto, una mano que apoya y levanta: a los indígenas, a los negros y blancos, a los niños desnutridos, a los sufrientes de los campos de concentración; son el más grande gesto desde donde empieza la revolución del amor.
Y es una locura, porque nos invita a ir en contracorriente del consumismo, del goce desenfrenado que no encuentra límites, del encierro contemporáneo en los mundos solitarios que no están dispuestos al lazo social. Ustedes, cada uno de nosotros, convencidos de la importancia del compartir nuestra razón y afecto, abre espacio de acogida a quienes, confiando plenamente en la gestión de la Asesoría Pedagógica Estudiantil, buscan esa mano que apoya, ese corazón que integra y esa amistad que une espíritus.
Este encuentro es para recordarnos que la sociedad debe encaminarse hacia un compartir pleno, una convivencia desde las diferencias que nos unen y nos enriquecen en nuestra forma de ver al mundo. San Agustín ya nos decía que la única medida del amor es amar sin medida. Cada uno de nosotros, como estudiantes, docentes, directores, debemos ser capaces de transformar, mediante el amor, nuestras vidas y la de los demás. Y para esto, es imprescindible sumarnos, a la pasión que encendió los corazones de Teresa, Viktor, Alberto, esa pasión que tiene más de 2000 años de historia, cuyo nombre es Jesús pero cuya práctica ética y humanística, se encamina hacia aquello que no tiene distinción de nombres, etnia ni religión: El Amor.  

miércoles, 29 de octubre de 2014

Atractivo espiritualmente humano

Sammy Ching, The Blue Rose, 2005

El atractivo hacia la visión espiritual de las religiones ha sido un deseo emergido desde mi adolescencia. Sin duda alguna, se debe en parte a que los "exteriores", las máscaras, las paredes blanqueadas nunca me llamaron la atención. Una especie de rebeldía espiritual (míresela desde mis dudas a creer absolutamente a que si existiera algún Dios, este tendría beneficio alguno por templos de Occidente o cosa por el estilo). 

Hubo sacerdotes que me acercaron  la divinidad mostrándome que nada de lo humano le es ajeno. Seguiré manifestando mi gran respeto por Marco Vinicio Rueda S.J. y algunos otros que viven en el silencio de sus grandezas interiores (estoy seguro que ni ello se han dado cuenta). 

Hoy sigo sumergiéndome levemente en el mar de esos océanos y, durante estos días, ha venido a mí una de las afirmaciones base del budismo:

"Todos los fenómenos condicionados son impermanentes"

Creo que la vida podría sernos diferente si nos tomáramos más en serio esta afirmación.

sábado, 25 de octubre de 2014

Parte 2: Cronología de la historia de los jesuitas


CRONOLOGÍA DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS EN EL ECUADOR
(1567 – 2013)
200 hechos históricos

Por: Pablo Rosero Rivadeneira

1617: Los habitantes de la villa de Ibarra realizan gestiones para tener en su ciudad un colegio de los Padres Jesuitas.  La falta de personal no permitió establecer un Colegio, pero se abrió un Hospicio que no duró mucho tiempo.

1618: Nace en Quito, el 31 de octubre, Mariana de Jesús Paredes y Flores, primera santa ecuatoriana, canonizada en 1950.

1621: Se erige en Quito la Universidad de San Gregorio Magno, cuyo rector debía ser el mismo del Colegio Máximo de los jesuitas.

1634: Se abre en Cuenca un pequeño Colegio que debía servir como punto de partida para las nuevas misiones del Marañón.

1637: Se establece definitivamente el Colegio de Cuenca y su primer rector es el P. Cristóbal de Acuña.

1638: Llegan a la ciudad de Borja los dos primeros jesuitas misioneros del Marañón: los Padres Gaspar Cujía y Lucas de la Cueva.  El primero empieza la evangelización de los Mainas y el segundo funda el pueblo de la Limpia Concepción en el territorio de los Jeveros.

1639: Salen de Quito, junto con la expedición de Pedro de Texeira, los Padres Cristóbal de Acuña y Andrés de Artieda.  Surcando el Aguarico y el Napo llegan al Amazonas y viajan a España donde el P. Acuña publicará su célebre relación de este viaje. 

1640: El P. Cujía establece en las misiones de Mainas una casa para enseñanza de religión y oficios manuales a los pueblos indígenas.

1645:   Mariana de Jesús muere en Quito a los 26 años, luego de hacer el público ofrecimiento de su vida a Dios para que cesen los temblores y epidemias que habían asolado la ciudad.

1660: A fines de este año, o principios de 1661, se funda el Colegio de Guayaquil.  Este establecimiento duró solamente 30 años porque cuando la ciudad se trasladó de sitio, se fundó otro colegio hacia 1693.

1669: Nace en Guayaquil el célebre Padre Jacinto Morán de Butrón, autor de la primera biografía de Mariana de Jesús.

1673: Se expide la Cédula Real que permite la fundación de un Noviciado en Latacunga.

1672: Llegan a Quito las Cédulas Reales por las cuales el Rey de España confiere a la Compañía de Jesús la parroquia de Archidona. Los jesuitas la servían desde hace once años por pedido de la Real Audiencia.

1673: Debido a los conflictos de los encomenderos, la Compañía se ve obligada a entregar la parroquia de Archidona. 

1675: Se edita en Madrid el libro Ramillete de varias flores poéticas que contiene las poesías escritas por los jesuitas guayaquileños Jacinto de Evia y Antonio Bastidas, entre otros.

1678: El P. Manuel Rodríguez, enviado a Madrid como Procurador, solicita al Rey de España la licencia para fundar colegios en Ibarra, Riobamba y Pasto.  Tras una larga demora de seis años, sólo consigue permiso para realizar la fundación del Colegio de Ibarra.

1680: Una terrible peste de viruelas diezma la población de las Misiones del Marañón. 

1684: El Rey Carlos II concede permiso para fundar el Colegio de Ibarra.  Además de las clases de la Escuela tiene también otras de Latinidad.

1687: Se propone al Ayuntamiento de Guayaquil que se pida al Rey de España el permiso para establecer en esa ciudad un colegio con el nombre de San Javier.

1688: El P. Samuel Fritz empieza la evangelización de los Omaguas y de todos los pueblos que vivían a lo largo del Amazonas y en sus islas.

1689: Luego de recibir la respectiva licencia, se funda el Colegio de Riobamba. 

22. 1689: El P. Fritz viaja a la ciudad de Pará con el objeto de impedir las irrupciones de los portugueses en los territorios de las misiones pertenecientes a Quito.  Durante su viaje, va construyendo el mapa del curso del Amazonas, nunca trazado antes de él.

23. 1693: Los encomenderos situados en el alto Putumayo intrigan en Quito para que la Compañía deje esa zona.  Sin embargo, luego de que los jesuitas salen de esa región, las misiones se destruyen en menos de un año por los abusos de los encomenderos.

24. 1692: El P. Fritz se dirige a Lima para informar al Virrey sobre las disputas con los portugueses.  Aprovecha para presentar su mapa del Río Amazonas.

25. 1695: Ocurre un eclipse de sol que es observado en buena parte de las misiones.  Los omaguas, que han visto al P. Fritz utilizando un sextante, lo buscan, asustados, diciendo: ¿Qué hicimos al Padre que nos ha muerto el sol?

26. 1696: Se promulga solemnemente el decreto de erección de la nueva PROVINCIA DE QUITO, separándola oficialmente de la del Nuevo Reino.  Componen la nueva provincia 140 sujetos. 

viernes, 19 de septiembre de 2014

Cronología de la historia de los jesuitas en Ecuador

Obra de Sammy Chong, S.J. 

Ya lo he mencionado varias veces: mi respeto hacia quienes con la razón y los afectos, abarcan un cristianismo vivencial, cotidiano, de detalles humanísticos. Los jesuitas sin duda, pertenecen a este grupo. Gracias al aporte de Pablo Rosero Rivadeneira, estudiante de antropología aplicada, quien conozco desde el compartir espiritual y académico, puedo publicar una cronología de la historia de los jesuitas en el Ecuador elaborada por él. Debido a la extensión histórica, y por ende narrativa, iré publicando esta elaboración de Pablo en varias entradas. ¡Iniciamos!


CRONOLOGÍA DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS EN EL ECUADOR
(1567 – 2013)

200 hechos históricos

11567: Parten desde el puerto de Sanlúcar de Barrameda (España) ocho jesuitas con dirección al Virreinato del Perú. Llegarán primero a Cartagena de Indias, luego a Panamá y finalmente a Lima.

2. 1574: Llegan los primeros jesuitas a Quito.  Son los Padres Juan Gómez, Miguel Fuentes, Cristóbal Sánchez y el Hermano Miguel Marco.  Sin embargo, dos de ellos vuelven en poco tiempo a Lima y los dos restantes deben partir para Panamá para la fundación del Colegio de esa ciudad.

3. 1584: Se resuelve en Quito traer la Compañía a esa ciudad para que resida allí de un modo estable.

44. 586: El 19 de julio llegan a Quito para establecerse definitivamente en la ciudad, los PP. Baltazar de Piñas, Juan de Hinojosa, Diego González y el Hermano Juan de Santiago.  Se alojan en el Hospital e inician sus prédicas en quichua.

5. 1586: Los jesuitas llegados a Quito reciben la iglesia, casa y solares de Santa Bárbara.  De esta época se conserva una inscripción en piedra con la leyenda Magne amor is amor (el amor grande es el amor mismo) que aún puede verse en el edificio contiguo a la Iglesia de Santa Bárbara en las calles García Moreno entre Manabí y Esmeraldas, en Quito.

6. 1587: Un violento terremoto sacude a la ciudad de Quito.  Los jesuitas se dedican a atender a las víctimas. 

7. 1588: Tres nuevos sacerdotes de la Compañía llegan para apoyar la labor pastoral de los jesuitas de Quito.  Se inician las clases elementales de Gramática y Latín, dando inicio al Colegio de San Luis.

8. 1592: Durante la Revolución de las Alcabalas, ocurrida en Quito, los jesuitas contribuyen a serenar los ánimos de la población.

9. 1594: El Obispo de Quito, Luis López de Solís, funda el Colegio Seminario de San Luis, añadiendo al colegio ya existente de los jesuitas las cátedras de Teología Moral y Escolástica.

10.  1599: Se intensifica el trabajo pastoral con los indígenas.  Al menos tres veces por semana se realizan sermones en su propia lengua.

11.  1600: Se emiten dos cédulas reales para fundar casas de la Compañía de Jesús en Santa Fe de Bogotá y en Tunja.

12.  1601: Dos jesuitas de Quito parten para Santa Fe de Bogotá para hacerse cargo de las clases de Gramática y, de hecho, queda fundado el Colegio de esa ciudad.

13. 1602: El P. Rafael Ferrer se dirige, por primera vez, a la región de los Cofanes, atravesando Ibarra, Pimampiro y el territorio de los Yumbos.  Al cabo de un año, funda una especie de población a la que llama “San Pedro de los Cofanes”.

14. 1605: Se divide la Provincia del Perú, de la cual nace la Viceprovincia del Nuevo Reino y Quito que comprende los colegios de Quito, Panamá, Cartagena, Santa Fe, la Residencia y Seminario de Popayán y las misiones de los Colorados y Cofanes. 

15. 1605: En Quito se abre el Noviciado de la Compañía en la misma casa del Colegio. Entran, como primeros novicios, seis jóvenes originarios de diferentes lugares de la Audiencia.

16. 1605: Se inicia la construcción de la Iglesia de la Compañía de Quito, la cual durará 80 años.  Dirigen la obra, en diferentes periodos, notables arquitectos y artistas jesuitas como Francisco Ayerdi, Marcos Guerra, Leonardo Deubler, Jorge Vinterer, Venancio Gandolfi, entre otros.

17. 1605: A principios de año, el P. Ferrer recorre gran parte del Oriente y llega hasta el Marañón siguiendo el curso del Aguarico y el Napo.  Es el primer jesuita que conoce de vista el Marañón y escribe una Gramática y un Catecismo de la lengua de los Cofanes.

118. 1610: Desembarca en Cartagena de Indias, el futuro santo Pedro Claver.  Enseguida, inicia su apostolado con los esclavos traídos de África en condiciones infrahumanas.

19. 1613: La Iglesia de la Compañía de Quito se abre al culto público, aunque no está totalmente construida.

20. 1614: El P. Onofre Esteban recorre lo que hoy es la provincia de Manabí.  Predica el cristianismo a los Yungas, Mangaches, Apecigues, Caniloas, Chones, Tosaguas y Yaguas.  En los años posteriores, continuará haciendo visitas periódicas a estos pueblos.

21.  1616: Los jesuitas de Quito tienen las siguientes obras: Colegio Máximo, Colegio y Seminario de San Luis, en la ciudad de Quito; Colegio de Panamá, Seminario y Residencia de Popayán, Residencias de Cuenca, Riobamba, Ibarra y Pasto; el Curato de los Colorados y las Misiones de Guaimies, del Darien, Esmeraldas y Caras. 

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Yamantaka

Las representaciones de las deidades budistas siempre me atrapan. Tienen una serie de detalles y simbolismos que remiten a la práctica búdica ligada al amor, a la compasión, a vencer la ignorancia que nuestra mente recrea, a cortar con el sufrimiento creado por nuestros propios engaños. Si algo admiro del budismo es su claridad en cuanto a la ética frente a la relación con el otro. 

Gracias al cristianismo pude ligarme al budismo y respecto a esto, considero que, como me dijo alguna vez un estimado jesuita, las religiones muestran una parte del rostro de lo divino, de lo trascendente. 

En los próximos días asistiré a una iniciación de Yamantaka. Los detalles los pondré en un futuro post. Les dejo la imagen:


http://www.fodian.net/world/yamantaka/1/1a.html

miércoles, 9 de julio de 2014

Quédense conmigo

Realmente escuchar estos versos en las voces de quienes conforman la comunidad de Taizé me conmueve enormemente. La creación literaria de los textos de los evangelios me sorprende, existe como una verdad transmitida de la experiencia cristiana. En definitiva es exactamente eso: experiencia.

He conocido cristianos y cristianas que me han impactado con su servicio y humanismo, y es como si con estas palabras de los evangelios "Quédense conmigo, observen y recen" revelaran a un Cristo contemplativo y meditativo viviendo en ellos.




Stay with me, remain here with me.


Watch and pray,

watch and pray.


Verses:

1. Stay here and keep watch with me. Watch and pray, watch and pray!
2. Watch and pray not to give way to temptation.
3. The spirit is eager, but the flesh is weak.
4. My heart is nearly broken with sorrow. Remain here with me, stay awake and pray.
5. Father, if it is possible, let this cup pass me by.
6. Father, if this cannot pass me by without my drinking it, your will be done.

domingo, 1 de junio de 2014

Vivo sin vivir en mí

Esta semana durante las clases teorizábamos, desde el psicoanálisis, la imposibilidad de los significantes por aprehender la sexualidad completamente. Existe una fuga de la sexualidad que se la conceptualiza como "otro goce" o "goce femenino". Tal imposibilidad de aquello que no se captura con las palabras, se lo puede encontrar en la relación de los místicos con lo Divino. 

Ya les había escritos sobre mi admiración altísima hacia Juan de la Cruz, un místico que me inspira a través de sus textos, como si me mostrara la vía de "hacer con la sexualidad"; como si me dijera que la sublimación es posible mediante la pasión hacia lo Trascendente. 

No lo sé... aquí dejo una parte de su poema Vivo sin vivir en mí. En el video está el poema cantado por Amancio Prada 


En mí yo no vivo ya,

y sin Dios vivir no puedo;
pues sin él y sin mí quedo,
este vivir ¿qué será?
Mil muertes se me hará,
pues mi misma vida espero,
muriendo porque no muero


domingo, 25 de mayo de 2014

Oculto Dios

La Madona de Port Lligat de Salvador Dalí, 1950

Si beber de ti me niegas la palabra,
la voz que nunca tuve;
si la mirada, por buscarte los ojos;
si a todo lo que encuentro 
le vas quitando el nombre
y a lo que toco,
la posibilidad del tacto;
si mudas la memoria de sitio
y me cierras los libros antiguos,
con la misma oscuridad te ciegas
y con tu propia mano 
borras los signos que te alientan;
oh Dios que has sido rama
y crepúsculo
en la sombra de la tarde.

José Ramón Blanco

Extraído del texto Creer después de Freud de Carlos Domínguez Morano

domingo, 4 de mayo de 2014

La cotidianidad de un santo


Esta semana he tenido un tropiezo ideológico con la definición de santo. Más que definición (aunque las palabras llenan de existencia a los cuerpos), se trató de un tropiezo subjetivo de: ¿a quién se debe considerar santo?. No deseo meterme en campo religioso porque en esa serie de leyes que estructuran una institución, me declaro alta y profundamente ignorante.

Me basaré plenamente en una experiencia personal:

Existe un hombre que me enseñó que los días son oportunidades de vivir agradecido por lo que se posee; que las mayores de la proezas se las realizan en silencio; que para descubrir a un ser humano se necesita despejar nuestra mente de prejuicios con los que se cubre el miedo; que la tierra es fértil cuando aprendemos a convivir con las diferencias; que al dolor se lo enfrenta sin quejas; que la responsabilidad de los hechos se asume en primera persona; que no se necesita acudir a grandes universidades para volverse un sabio; que la verdad es una manera de focalizar al mundo y que no todos poseemos los mismos filtros para contemplar las mismas cosas; que la mejor historia jamás contada se relata en el recuerdo de nuestros riesgos tomados; que la amistad es fruto de una consciencia despierta; que el rosto de Dios o de la Trascendencia no tiene raza, sexo ni siquiera religión; que la vida en la ciudad se la puede llevar como una aventura universal; que los pequeños gestos son los que frenan a raya a la oscuridad; que no hay polaridades válidas y que la felicidad se halla en un centro; que no se necesitan trajes de diseño para lucir la belleza humana; que la realización personal no es una meta sino un camino.

Si tuviera que declarar santo a un hombre sin duda alguna, se lo otorgaría a este ser que me enseñó que la lluvia es necesaria para contemplar el florecer de los arupos. Justamente desde una habitación que me acogió por largo tiempo, comprobé que la sabiduría de este hombre radicaba en su nobleza de corazón y su sintonía con la Consciencia. Quienes lo conozcan reconocerán rápidamente que su nombre también significa Roca.

Esto, para mí, es un santo.

jueves, 1 de mayo de 2014

Este mundo es efímero


"Este mundo es efímero
como una estrella al amanecer,
como una burbuja en un arroyo,
como el destello de un relámpago
en una nube de verano,
como una lámpara titilando,
como una sombra,
como un sueño"

Buddha 

Extraído de la revista: 84Mil No 5

"Esta revista está pensada para brindarte una experiencia integral en temas de desarrollo humano, con la idea de que el refinamiento constante de la consciencia genera un cambio gradual, pero palpable en tu vida.¡Léela y haz la prueba!"

—Alan Murillo, Director editorial

domingo, 27 de abril de 2014

La invención de sufrir


Hablar de budismo es sumergirse en un mar profundo y maravilloso. Mi experiencia con esta filosofía de vida ha sido el de abrir los ojos. La primera vez que escuché una enseñanza budista me cayó un balde de agua fría, tan fría que me congeló los huesos: "el sufrimiento al final es una decisión".

Deténgame el tren que aquí me bajo. Esto no era posible dentro de mi formación religiosa. Sin abordar el tema de la iglesia como institución religiosa (asunto escabroso), respeto y admiro con gran afecto al cristianismo. Existen manera o formas (espiritualidad) de vivenciar la filosofía de Jesús: el amor. Pero en la cultura en la que nacemos el sufrimiento tiene su estandarte; la pena se cultiva en todo los terrenos humanos. Procesiones de dolor, sangre, enfermedades, angustias. Todo absolutamente todo se teatraliza a mostrar la lepra que invade cuerpo y mente. Pero se olvida muchas veces que lo importante, en el caso del cristianismo, es resurgir de la muerte, resucitar. 

Y a propósito del sufrimiento, las primeras enseñanzas que escuché del budismo fueron Las cuatro nobles verdades que forman parte de la Primera Rueda del Dharma. Hace una semana empecé un curso de la Naturaleza de Buda (pueden acceder a talleres y cursos a través del Instituto Budadharma) y nuevamente llegaron a mis manos como recordatorio de ellas. Se las deseo compartir brevemente, a ver si hinca a alguien y se anima a saltar al mar:

1.- El sufrimiento existe (la verdad del sufrimiento o duhkha)
2.- El sufrimiento tiene causas (provenientes del apego, anhelo, deseo) 
3.- El sufrimiento puede cesar (la verdad de la cesación)
4.- Existe un camino que nos lleva a eliminar las causas del sufrimiento (la verdad del camino o Noble Óctuple Sendero) 


sábado, 26 de abril de 2014

Marco Vinicio Rueda SJ: entre la meditación y el cristianismo


En el 2005 se fue del plano físico un hombre al cual admiro y respeto infinitamente. Es un respeto que lo he adquirido desde los ojos brillantes de los seres que lo conocieron y que me han narrado de él. Mi primer contacto con El Monasterio Invisible lo tuve en el 2010 cuando realicé un taller de meditación en la práctica cristiana en la PUCE (Pontificia Universidad Católica del Ecuador, Quito). Desde aquel instante que tuve su primer libro entre mis manos, no he podido dejar de pensar en él: su vida, su manera de llevar su sacerdocio con toda la sabiduría espiritual que había vivenciado con sus estudios en yoga y budismo. 

No sé, es un hombre que quiebra todo: quiebra la manera dual del pensamiento de Occidente; quebró mi manera lineal de ver el cristianismo. Me inspira hoy. 
Espero seguir contándoles sobre él. Les comparto uno de sus poemas:

Transparencia

Transparencia es limpidez como el cristal,
que deja pasar luz y calor.
Transparencia es incandescencia como la llama,
que agoniza en su pabilo.
Transparencia es hierro rojo
que brilla y quema como fuego.

Y esto quiero que seas tu con lo divino.

El Ser palpita en toda cosa o vida,
pero está oculto a tus ojos.

Totalmente - otro, se pierde
para nosotros con su inmensidad.
Lo grande no puede contenerlo. 

Totalmente - otro, se descubre donde
no lo esperábamos.
Lo pequeño no lo excluye.

Tal vez quiera servirse de ti
para manifestarse a los otros. 

Hablará por tus labios. 
Mirará por tus ojos.
Obrará por tus manos.

A tu contacto, se sentirán sacudidos
por tu Presencia.
¡Que Él nos haga transparentes
para que brille su Rostro!

Marco Vinicio Rueda S.J.
En El sendero del zen 

martes, 15 de abril de 2014

Hablando de semblantes religiosos: Roger de Taizé

No puedo negar los trajes religiosos con los que uno nace al ingresar a la cultura que lo recibe. Digo trajes porque nos (re) viste la desnudez con la cual despertamos al mundo. Algo perdemos y la religión constituye un intento por velar esa falta que aun con trajes de rey o de mendigo, no podemos cubrir. En mis avatares por la vida, la religión ha hecho y deshecho un sin fin de ideales que con el tiempo, han caído. En fin, ese será otro tema para escribir.

A propósito de los semblantes religiosos típicos de la mencionada santa semana, propongo al lector un interés particular que tuve hace algunos años atrás. Me mencionaron a un hermano Roger que había creado una comunidad ecuménica cristiana y que, acogiendo a personas de diversas partes del mundo cada año, se dedicaban a cantar pasajes de los evangelios, versos de poetas místicos como Teresa de Ávila y de mi tan apreciado Juan de la Cruz, a modo de mantras (mi gusto en aquel entonces incluía estudios sobre los efectos psíquicos de la repetición de mantras por un intento de domar la mente)

Comencé a preguntar a mis amigos de aquel entonces y tuve el privilegio de escuchar testimonios de gente cercana que había acudido a aquellos eventos en Francia. Me compartieron toda la discografía y hasta me facilitaron el libro de cantos (la comunidad recita versos en inglés, español, francés, alemán). Lo sorprendente de todo es que el hermano Roger de Taizé (comunidad francesa) había dado refugio a judíos durante la II Guerra Mundial, hecho que enfurecía a los tan conocidos nazis.

El hermano Roger escribió libros con una experiencia espiritual sorprendente (entiéndase sentido de vida), lo que significa que se alejaba de ese castillo de naipes que forma la "catequesis oficial". Yo tiendo a sumergirme en escritores que rompen esos paradigmas o encuadres religiosos de una supuesta moral perfecta (y hablando de ley, esa que la constituye aquel superyo que goza masacrando y haciendo sufrir por la culpa pecaminosa). Este hombre habla de vivencia consigo mismo y con la Trascendencia (inserte aquí Dios, Sentido, Humanidad, o como mejor le resuene).

El hermano y su comunidad me permitieron descubrir que a una sola voz resuena lo que se denomina  Amor. El traje de la religión ya no me queda, quedó corto hace mucho tiempo. Lo que sí me queda, son los testimonios de quienes no ven a un Dios institucionalizado o miembro de algún club de fin de semana. Testimonios que vibran en humanidad y para quienes los semblantes religiosos, van más allá de las cuatro paredes de las iglesias.

Les comparto uno de los cantos que más aprecio: Stay with me




*En la imagen podemos observar a la comunidad de Taizé orando en bancos de zen (¡vaya diálogo inter-religioso)

jueves, 10 de abril de 2014

Pierre Teilhard de Chardin: Un jesuita suelto en pensamiento y evolución

Este jesuita me capturó desde el primer momento que supe de él. Fácilmente me atrapan sujetos que abren mejor los ojos que muchos de nosotros y se atreven a dar teorías de una "realidad" humana, cósmica, planetaria desatada del dogma (y sobre todo en su caso, que causó escándalo en las filas conservadores de la iglesia). Cuando he abierto libros de él, descubro a un ser humano apasionado de su vivencia espiritual (tómese en sentido religioso y existencial), esperanzado de la evolución del ser humano, apuntando a un estado de consciencia mayor (me recuerda tanto las tradiciones orientales) 

De él tenemos palabras como Noosfera donde nos aguarda una conexión universal con el conocer de la mente. Afirma que el Punto Omega es "una colectividad armonizada de conciencias, que equivale a una especie de superconciencia. La Tierra cubriéndose no sólo de granos de pensamiento, contándose por miríadas, sino envolviéndose de una sola envoltura pensante hasta no formar precisamente más que un solo y amplio grano de pensamiento, a escala sideral. La pluralidad de las reflexiones individuales agrupándose y reforzándose en el acto de una sola reflexión unánime” (Del libro El fenómeno humano)

Claro, ciertos sectores del dogma encargados de hipervigilar que las "ovejas del buen pastor" no se confundan en tan disparatados pensamientos,  tuvieron la "sabiduría" (y como siempre soberbia) de impedir que estos textos de mi admirado Teilhard lleguen a manos de los frágiles practicantes religiosos. En todo caso, es y será para mí un hombre de talla magistral al cual recomiendo leer para ventilar también nuestras percepciones de la religión. 




*La imagen la tomé prestada del muro de Facebook de un jesuita 


lunes, 7 de abril de 2014

Lo que no habla San Juan de la Cruz

La primera vez que escuché al Señor (y con todas las mayúsculas) Amancio Prada (cantautor español) pronunciar versos de San Juan de la Cruz, pensé que se habían confundido con una discografía de amantes profundamente eróticos. ¡Extraño! Me encontraba en mi ajetreo por la búsqueda espiritual en un retiro ignaciano y el guía había colocado esta música para "mantener los sentidos" centrados en el silencio y el recogimiento. Yo ya me había escapado, (¿cómo Juan de la Cruz?) a recorrer a ese Dios entre la agudeza corporal que es alma y espíritu al mismo tiempo.

Nunca he podido diferenciar al amor. Es uno: sublime, agitado, entre soledades, entre sábanas. El cuerpo habla, como el mío y el de Juan de la Cruz, pero hay cosas que no se pueden decir, y el lenguaje queda corto para pronunciarlas.

Recordemos que el Cántico Espiritual es un diálogo, en versos, entre el alma y el esposo, entre el "amado y amada". Me pregunto cómo será la relación de Juan con su Gran Otro: trabajo para los psicoanalistas.

Aquí sus versos de Noche Oscura:



En una noche oscura,
con ansias, en amores inflamada 
¡oh dichosa ventura!,

salí sin ser notada

estando ya mi casa sosegada.


A oscuras y segura,
por la secreta escala disfrazada,
¡Oh dichosa ventura!,
a oscuras y en celada,
estando ya mi casa sosegada.

En la noche dichosa
en secreto, que nadie me veía,
ni yo miraba cosa,
sin otra luz y guía
sino la que en el corazón ardía.

Aquésta me guiaba
más cierto que la luz del mediodía,
adonde me esperaba
quien yo bien me sabía,
en parte donde nadie parecía.

¡Oh noche que guiaste!
¡Oh noche amable más que la alborada!
¡Oh noche que juntaste
Amado con amada,
amada en el Amado transformada!

En mi pecho florido
que entero para él sólo se guardaba,
allí quedó dormido,
y yo le regalaba,
y el ventalle de cedros aire daba

El aire de la almena,
cuando yo sus cabellos esparcía,
con su mano serena
en mi cuello hería
y todos mis sentidos suspendía.

Quedéme y olvidéme,
el rostro recliné sobre el Amado,
cesó todo y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado